Tener una persona mayor en casa es un privilegio, una gracia, un don de Dios.
El abuelo es un testigo de nuestro pasado, es una raíz de nuestro ser.
Cuando un abuelo es rodeado de cariño y afecto por sus nietos, toda la casa se llena de luz.
No importa que al abuelo se le olviden las cosas, que nos cuente la misma historia varias veces, que se le caiga la ceniza del cigarro, eso es natural.
Lo importante es que si le miramos a los ojos, ojos sin brillo, veamos en ellos, la sabiduría remansada por el tiempo.
Tenemos que recordar que , tal vez, un día, nosotros ocuparemos su sillón...nos querrán si hemos querido.
Nos harán felices si hemos repartido felicidad.
Notas Relacionadas
Amplía SEDIF entrega de canastas alimentarias a familias de la capital poblana
26 de julio de 2026
San Pedro Cholula lleva a cabo el Rally por la Inclusión
25 de julio de 2026
Tradición, identidad y turismo distinguen la histórica Cabalgata de Chignahuapan
25 de julio de 2026
SEDIF transforma vidas con apoyos a cuidadores de pacientes oncológicos
25 de julio de 2026
Concluye Gobierno del Estado rehabilitación de cuatro avenidas del Programa de Pavimentación 2026
25 de julio de 2026
Valle de Catrinas 2026 abre convocatoria; checa los detalles para ser parte