Tener una persona mayor en casa es un privilegio, una gracia, un don de Dios.
El abuelo es un testigo de nuestro pasado, es una raíz de nuestro ser.
Cuando un abuelo es rodeado de cariño y afecto por sus nietos, toda la casa se llena de luz.
No importa que al abuelo se le olviden las cosas, que nos cuente la misma historia varias veces, que se le caiga la ceniza del cigarro, eso es natural.
Lo importante es que si le miramos a los ojos, ojos sin brillo, veamos en ellos, la sabiduría remansada por el tiempo.
Tenemos que recordar que , tal vez, un día, nosotros ocuparemos su sillón...nos querrán si hemos querido.
Nos harán felices si hemos repartido felicidad.
Notas Relacionadas
Robo de autopartes aumenta en “la capital imparable”; operativos en la 46 lo evidencian
06 de octubre de 2026
Artesanos poblanos llevarán expoventa al Evento Teletón 2026
06 de octubre de 2026
Gobierno del Estado rehabilita y asegura alumbrado sobre Vía Atlixcáyotl
06 de octubre de 2026
“Mi mayor interés es ser el mejor delegado del país”: Tony Gali
06 de octubre de 2026
Por temporal lluvioso, órdenes de gobierno mantienen monitoreo y atención preventiva en Puebla
06 de octubre de 2026
Fundación Jenkins contribuye con el Sistema Integral de Movilidad para transformar conectividad