Algunos han dicho que es un don el saber que estamos equivocados y que podemos ser perdonados; pero ¿qué pasa con los que se equivocan y nos hacen daño?
Algunas veces deseamos castigar a dicha persona, pero quienes salen más castigados somos nosotros mismos y para liberarnos es necesario renunciar a esos sentimientos dolorosos que no son nuestros, sino que son de quien nos hizo daño, y hay que dejarlos ir.
Cuándo sucede esto, me pregunto, ¿qué hubiera yo hecho en lugar de la otra persona que me hizo daño, si yo hubiera estado en la misma situación y circunstancias?
Casi siempre concluyo que en ese momento, lo que hizo esa persona fue su mejor opción para él, aunque no para mí, y lo que la otra persona hizo fue sólo protegerse, no fue su intención hacerme daño.
¿Acaso no hice sentir yo alguna vez a otra persona de la misma manera?
¿Estaré pensando que mis sentimientos valen más que los de la otra persona?
Y de ahí viene la siguiente reflexión:
Me siento herido, pero eso no significa que la otra persona sea mala o en verdad quiera hacerme daño. Simplemente la otra persona no conoce toda mi vida ni mi pasado, igual que yo no conozco el suyo, y no sabe lo que traigo guardado en mi historia personal.
El perdón no se pide, se da... Y la razón más importante para darlo es que me libero de una gran carga.
¿Qué prefieres? ¿Ser feliz o tener la razón?
Notas Relacionadas
Robo de autopartes aumenta en “la capital imparable”; operativos en la 46 lo evidencian
06 de octubre de 2026
Artesanos poblanos llevarán expoventa al Evento Teletón 2026
06 de octubre de 2026
Gobierno del Estado rehabilita y asegura alumbrado sobre Vía Atlixcáyotl
06 de octubre de 2026
“Mi mayor interés es ser el mejor delegado del país”: Tony Gali
06 de octubre de 2026
Por temporal lluvioso, órdenes de gobierno mantienen monitoreo y atención preventiva en Puebla
06 de octubre de 2026
Fundación Jenkins contribuye con el Sistema Integral de Movilidad para transformar conectividad