El jueves 5 de febrero, el gobierno mexicano autorizó la entrada al espacio aéreo nacional y el aterrizaje de aeronaves militares procedentes de Estados Unidos. La Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) confirmó la operación, precisando que esta se realizó bajo el marco legal vigente y con autorización oficial previa.
Según la dependencia, el permiso incluyó dos aviones Hércules cisterna y dos helicópteros HH-60W de la Fuerza Aérea estadounidense. Estas aeronaves realizaron maniobras conjuntas en territorio mexicano como parte de una operación humanitaria.
De acuerdo con la información difundida, la intervención aérea respondió a una emergencia médica en altamar. De acuerdo con Sedena, las unidades aéreas extranjeras colaboraron en el rescate de un paciente que integraba la tripulación de un buque localizado aproximadamente a 400 millas náuticas al oeste de Cabo San Lucas, en Baja California Sur.
Los aviones Hércules cumplieron funciones de reabastecimiento de combustible en vuelo para los helicópteros, los cuales aterrizaron en territorio nacional como parte de la operación de evacuación del tripulante afectado. La misión fue coordinada conforme a las Bases de Coordinación para Autorizar Sobrevuelos en Espacio Aéreo Mexicano y Aterrizaje de Aeronaves Extranjeras, conforme a lo informado en el comunicado oficial.
Además, este ingreso aéreo ocurre dos semanas después de que la presidenta Claudia Sheinbaum reiterara que las operaciones militares extranjeras en México solo serán permitidas bajo circunstancias específicas. La declaración se dio el 21 de enero, tras cuestionamientos por el aterrizaje previo de una aeronave de la Fuerza Aérea estadounidense en Toluca, utilizado para trasladar personal mexicano a Estados Unidos bajo el marco de programas de capacitación.
En esa ocasión, Sheinbaum enfatizó que el ingreso de aviones militares de Estados Unidos al país solo se autorizará bajo "condiciones especiales", haciendo referencia a los lineamientos establecidos por el Consejo Nacional de Seguridad.
Sedena sostuvo que la operación reafirma el compromiso de México con la cooperación internacional en acciones de protección civil para salvaguardar la vida de las personas y la seguridad regional. Este compromiso se basa en los principios de reciprocidad, responsabilidad compartida y diferenciada, confianza mutua, respeto a las decisiones y territorios soberanos.
La autorización a las aeronaves estadounidenses fue gestionada conforme a protocolos vigentes, sin reportes de incidentes durante su desarrollo. La situación del paciente rescatado no fue detallada, aunque el operativo concluyó con éxito según la información difundida.