Balaceras, incendios y muertes: la violencia invade los antros de Puebla

Balaceras, incendios y muertes: la violencia invade los antros de Puebla

Foto: Enfoque

Salir a divertirse en bares y antros en Puebla ya no es una actividad despreocupada, lo que alguna vez fue sinónimo de ocio y convivencia juvenil ha ido tomando tonos más oscuros: balaceras, agresiones, incendios y confrontaciones en espacios nocturnos que antes eran percibidos como seguros. Este fenómeno, lejos de ser aislado, refleja tensiones más profundas en la seguridad pública y en la cultura de la vida nocturna en la región.

 

El incidente más reciente y grave ocurrió la madrugada de este 14 de febrero, cuando un ataque armado frente al bar Sala de Despecho, ubicado en la zona de la Isla de Angelópolis, dejó tres personas muertas y al menos cinco heridos. Lo relevante, más allá de la cifra de víctimas, es que este ataque no fue producto de una riña espontánea, sino un hecho planeado desde al menos un mes antes, con seguimiento y logística cuidadosamente preparado, según declaraciones oficiales.

 

 

Sin embargo, este no es el único episodio que ha marcado la inseguridad en espacios nocturnos en Puebla:

 

Apenas el pasado domingo, una noche que transcurría con normalidad en el bar El Chopo, ubicado en la 2 Norte y 10 Oriente, en pleno corazón de la ciudad, se tornó violenta cuando una riña entre clientes que presuntamente sintonizaban el Super Bowl LX escaló hasta una balacera. Según testigos, una discusión verbal subió de tono hasta que uno de los involucrados sacó un arma de fuego y disparó dentro del establecimiento, dejando como saldo dos personas heridas y un hombre detenido.

 

 

En noviembre del año pasado, otro episodio de violencia golpeó la vida nocturna de la capital con un incendio intencional en el Lacoss Night Club, en la colonia Popular Coatepec. Un grupo armado llegó en motocicletas, roció gasolina y prendió fuego al establecimiento, dejando cinco trabajadores muertos y la evacuación de clientes y personal de emergencia.

 

 

En febrero de 2025, el antro Mallet en Isla de Angelópolis fue clausurado luego de que guardias y cadeneros agredieron a un padre y a su hijo, en un incidente que atentó contra la integridad de clientes.

 

 

En abril de 2025, una riña dentro del antro Distrito 29 en San Andrés Cholula culminó con una balacera que dejó un muerto y un herido cuando uno de los asistentes sacó un arma de fuego en medio de la pelea.

 

 

La violencia que ha alcanzado a los antros no puede entenderse como hechos aislados, sino como parte de una transformación más amplia en la vida nocturna, donde espacios de socialización juvenil enfrentan la normalización de conductas agresivas y las zonas de entretenimiento han perdido su percepción de seguridad, incluso en sectores de mayor ingreso.

 

Ante este escenario, el reto para las autoridades no es solo reforzar controles, sino equilibrar el derecho al esparcimiento con estrategias de prevención, seguridad pública y fomento al consumo responsable, a fin de evitar que salir de antro se convierta en una actividad de riesgo.

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