Tras varios días de baja actividad, se registró una erupción solar de magnitud M2,4 reportó el Instituto de Investigaciones Espaciales de la Academia Rusa de Ciencias. Agregaron que el fenómeno no representa ningún peligro para la Tierra.
"El origen de la explosión se encuentra en el lado oculto [aparentemente, justo detrás del horizonte], y por ahora es imposible determinar qué grupo de manchas hay allí", destacó el organismo.
Las erupciones se clasifican en cinco niveles —A, B, C, M y X— según la potencia de los rayos X, que aumenta diez veces con cada nivel.