Según datos recientes del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), las ventas de estos autos registraron una caída del 14% durante el último año, lo que sugiere que el entusiasmo por la movilidad totalmente eléctrica está perdiendo fuerza frente a un consumidor que prioriza el pragmatismo sobre la innovación tecnológica.
De acuerdo con la información publicada por el órgano estatal, en el 2025 se vendieron en México poco menos de 21.000 unidades de vehículos 100% eléctricos, un 14% menos que el año anterior. Esta tendencia a la baja se extendió al inicio del 2026, con un retroceso adicional del 8% en enero, lo que refleja un enfriamiento en la demanda de modelos que dependen exclusivamente de baterías frente a las opciones híbridas.
A pesar de que el mercado ha crecido exponencialmente en los últimos cinco años, los analistas advierten que la base de usuarios sigue siendo pequeña. Carlos Zegarra, socio líder de Manufactura Avanzada y Movilidad de EY Latinoamérica, le dijo al diario El Universal que, aunque la intensidad del mercado se mantiene, ya no alcanzará los niveles de crecimiento acelerado que se proyectaron originalmente, obligando a las marcas a reajustar sus expectativas.
Uno de los principales frenos para la adopción masiva es la persistente carencia de infraestructura de carga. El estudio Mobility Consumer Index revela que el 34% de los posibles compradores desiste debido a la escasez de estaciones de carga pública, mientras que un 32% se ve limitado por la imposibilidad de instalar sistemas de carga domiciliaria, lo que genera una "ansiedad de autonomía" difícil de superar.
El factor económico también juega un papel determinante en este estancamiento. El elevado precio inicial de los modelos totalmente eléctricos, comparado con los de combustión interna, sigue siendo una barrera insalvable para el grueso de la población, por lo que el comprador mexicano prefiere opciones que percibe como más seguras y financieramente viables.
Incluso las empresas chinas, que entraron con fuerza al mercado mexicano y son las más vendidas en todo el mundo, muy por encima de Tesla, están adaptando su oferta. Empresas como BYD reportan que cerca del 60% de sus ventas actuales corresponden a modelos híbridos, dejando solo un 40% para los eléctricos puros. Esta estrategia responde directamente a la demanda de un público que aún no confía plenamente en la red eléctrica nacional para realizar trayectos largos.