Del 8M a las reformas y leyes: el impacto del activismo feminista en Puebla

Del 8M a las reformas y leyes: el impacto del activismo feminista en Puebla

Foto: Enfoque

El Día Internacional de la Mujer, conmemorado cada 8 de marzo, representa una fecha clave para visibilizar la lucha por la igualdad de género, el fin de la violencia machista y el avance en derechos de las mujeres.

 

En Puebla, como en muchas partes de México, este mes intensifica las actividades de colectivos feministas que organizan marchas, concentraciones, talleres y acciones de acompañamiento, y aunque el movimiento es plural y diverso, en 2026 destaca la participación activa de varios grupos en movilizaciones, junto con decisiones de algunos de no sumarse a ciertas convocatorias por motivos de seguridad, salud o diferencias ideológicas.

 

¿Qué es un colectivo feminista?

 

Un colectivo feminista es una agrupación autónoma, integrada mayoritariamente por mujeres, y en algunos casos por personas no binarias o aliadas, que trabaja de forma horizontal para combatir el patriarcado, la violencia de género y las desigualdades estructurales.

 

A diferencia de instituciones formales, estos grupos priorizan la acción directa, la autonomía y la sororidad como herramientas de cambio social, sus acciones abarcan desde la organización de marchas y protestas, hasta el acompañamiento a víctimas de violencia, la difusión de información sobre derechos, talleres de autodefensa, asesorías jurídicas y exigencias públicas a las autoridades.

 

En el contexto del 8 de marzo de 2026, Día Internacional de la Mujer, diversos colectivos en Puebla han anunciado movilizaciones y actividades que reflejan una convocatoria amplia, incluyente y con énfasis en justicia, seguridad y diálogo institucional.

 

Entre los grupos que han confirmado destacan:

 

"Hablemos de Género", que forma parte de marchas amplias y ha señalado la inoperancia institucional ante la violencia de género; "Por las Mujeres de Puebla", organización que ofrece asesoría legal gratuita, especialmente en casos de violencia familiar, agresiones sexuales y feminicidios; "Red La Morada y REDefine Puebla", enfocadas en derechos sexuales y reproductivos, con una postura inclusiva hacia mujeres trans y personas neurodivergentes.

 

Asimismo, "Aborto Legal Puebla" impulsa el acceso seguro y legal a la interrupción del embarazo; "Colectivo Voz de los Desaparecidos", que, en alianza con feministas, visibiliza la problemática de desapariciones y acompaña a madres buscadoras. De igual forma, agrupaciones como Sobrevivientes de Feminicidio y Madres Exigiendo Justicia Contra la Violencia Vicaria participarán en contingentes incluyentes.

 

También hay colectivos con fuerte presencia y posturas más radicales o separatistas que este año decidieron no sumarse a las marchas principales; entre ellos se encuentra el Frente Radical Feminista, que informó la cancelación de su participación por motivos de seguridad y salud.

 

 

 

De igual forma, el Bloque Negro Feminista Puebla anunció que no marchará ni acuerpará las convocatorias centrales del 8M, y que impulsará iniciativas propias bajo su línea de acción autónoma. Por su parte, Las Chicas de la 14, colectivo integrado por trabajadoras sexuales, señalaron que no participarán en las movilizaciones debido a los riesgos que enfrentan y a la falta de condiciones que consideren plenamente inclusivas para su gremio.

 

La persistencia de los colectivos feministas en Puebla ha contribuido a mantener en la agenda pública temas como los feminicidios y las desapariciones. La presión social ha impulsado investigaciones, mesas de diálogo y la exigencia de fortalecer la Alerta de Violencia de Género.

 

Uno de los avances más relevantes en años recientes en Puebla fue la despenalización del aborto, un logro celebrado por agrupaciones como REDefine y Aborto Legal Puebla, que han trabajado no solo en la incidencia legislativa, sino también en la implementación de protocolos y acompañamiento para garantizar el acceso efectivo y seguro a este servicio.

 

Además, el acompañamiento directo a víctimas de violencia se ha consolidado como uno de los pilares del activismo feminista local. A través de asesorías jurídicas, orientación psicológica y redes de apoyo, los colectivos han fortalecido la atención a mujeres en situación de riesgo, aunque persisten desafíos como la impunidad y la lentitud en los procesos judiciales.

 

En el ámbito legislativo, tanto la Ley Olimpia como las reformas que reconocen la violencia vicaria fueron impulsadas en gran medida por el activismo feminista y colectivos de víctimas.

 

La tipificación de la violencia digital, promovida por el movimiento encabezado por Olimpia Coral Melo, acompañado por colectivos, logró que se tipificara la violencia digital y la difusión no consentida de contenido íntimo, primero en Puebla y después en todo el país. De igual forma, el reconocimiento legal de la violencia vicaria tras la presión de madres organizadas, evidencian cómo la movilización social ha incidido de manera directa en cambios legales en favor de los derechos de las mujeres.

 

¿Cómo acercarse a un colectivo?

 

La mayoría de los grupos difunden convocatorias y formas de contacto a través de redes sociales como Instagram y Facebook, también es posible acercarse durante eventos públicos, especialmente en el marco del 8M, donde integrantes de distintos contingentes comparten información y orientan a mujeres interesadas en sumarse o recibir apoyo.

 

Aunque los colectivos representan redes de apoyo solidarias y no institucionales, especialistas recomiendan que en casos de emergencia se combine el acompañamiento con canales oficiales como el 911 o refugios especializados.

 

Marzo se consolida así como un mes clave para el movimiento feminista en Puebla, donde la diversidad de enfoques, fortalece la exigencia común, una vida libre de violencias para todas.

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