¡Se acabó la ilusión!

¡Se acabó la ilusión!

Foto: Enfoque

Cruz Azul vivió una noche amarga en la Concacaf Champions Cup tras quedar eliminado por el LAFC, en medio de un ambiente tenso, reclamos arbitrales y una afición que terminó explotando contra Nicolás Larcamón.

 

Desde el inicio, la Máquina salió con intensidad, buscando abrir espacios con paredes y pases a profundidad, pero el partido comenzó a complicarse temprano, cuando al minuto 9 una jugada polémica en el área desató los reclamos de Larcamón, quien terminó amonestado.

 

El encuentro se fue cargando de tensión con una serie de tarjetas que condicionaron el juego. Palavecino, Fernández y Rotondi vieron la amarilla por Cruz Azul, mientras que Denis Bouanga fue amonestado por el conjunto angelino.

 

 

 

Pese a los ánimos, los cementeros lograron adelantarse en el marcador luego de que Gabriel Fernández provocara un penal y lo cobrara con precisión, desatando la ilusión en el estadio.

 

El LAFC comenzó a verse contra las cuerdas, cerrando espacios por el centro y cuidando las combinaciones interiores, aunque dejando las bandas disponibles, lo que permitió a Rotondi y Campos intentar generar peligro con centros cruzados que no lograban concretarse. 

 

Con la ventaja, Cruz Azul mantuvo la presión, pero se encontró con una muralla llamada Hugo Lloris, quien firmó una actuación determinante, atajando todo lo que encontraba y evitando que los cementeros ampliaran la ventaja antes del descanso.

 

 

 

Para la segunda mitad, el ritmo del partido se vio interrumpido al minuto 56 por la aparición del grito homofóbico, lo que obligó al árbitro a detener momentáneamente el partido y ocasionando que Cruz Azul bajara la intensidad.

 

Con el paso de los minutos, el juego cayó en un bache, con pocas llegadas claras y mucha disputa en el medio campo. No fue hasta el minuto 75 cuando el partido volvió a encenderse, luego de una falta sobre Son Heung-Min que puso en alerta a la defensa celeste ante el peligro que representaba el atacante surcoreano. 

 

Cruz Azul tuvo la oportunidad de dar esperanza al 89’, pero la definición de Palavecino falló y dejó con vida al conjunto angelino.

 

Ya en el tiempo agregado, una mano de Willer Ditta dentro del área cambió el destino del encuentro. Denis Bouanga tomó el balón y, con frialdad, convirtió el penal que silenció el estadio y selló la eliminación de la Máquina.

 

 

 

Entre abucheos, insultos y un nuevo grito homofóbico, el árbitro decidió terminar el partido de forma anticipada.

 

Así, Cruz Azul se despide de la Concacaf Champions Cup en una noche marcada por la frustración, mientras el LAFC avanza a semifinales a la espera del ganador entre Toluca y LA Galaxy.

 

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