El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró que el autor del tiroteo, ocurrido la víspera durante una cena de corresponsales en Washington, tenía presuntamente motivaciones anticristianas y problemas personales.
"En su corazón había mucho odio desde hace tiempo (…) Estaba relacionado con la religión. Era una actitud claramente anticristiana", afirmó Trump en una entrevista con Fox News.
El mandatario también señaló que familiares del atacante habían acudido anteriormente a las autoridades para alertar sobre su comportamiento, al tiempo que lo describió como una persona con serios problemas.
Asimismo, Trump elogió la actuación del Servicio Secreto de Estados Unidos, que logró neutralizar al atacante.
"Creo que el Servicio Secreto y todas las demás fuerzas del orden hicieron un trabajo extraordinario", subrayó el presidente, destacando la rápida respuesta de los equipos de seguridad.