En las últimas semanas, el estado de Puebla ha sido escenario de una sucesión inusual y violenta de fenómenos meteorológicos extremos. Tornados atípicos, granizadas intensas, temperaturas superiores a los 40 grados e incendios forestales han puesto en evidencia un escenario de creciente inestabilidad atmosférica que especialistas relacionan directamente con el cambio climático. Tal pareciera que primavera, verano, otoño e invierno se han comprimido en un solo mes.
Tan solo, uno de los eventos que más sorprendió a la población ocurrió hace unos días en el municipio de Cuyuaco, cerca de los límites con Veracruz, donde se registró un tornado, acompañado de lluvia intensa y caída de granizo. El fenómeno causó daños en techos y cultivos, además de generar temor entre habitantes de la región.
Días después, otro fenómeno similar impactó San Nicolás Buenos Aires y zonas cercanas como San Salvador El Seco, dejando afectaciones materiales y reavivando la preocupación por la presencia de tornados en una región donde históricamente eran poco frecuentes.
????????️ En San Nicolás Buenos Aires, Puebla, reportaron un supuesto tornado tras los fuertes vientos y tormentas en la zona.
— Imagen Poblana (@ImagenPoblana) May 19, 2026
Aunque no puede confirmarse solo con las imágenes, este tipo de fenómenos sí puede presentarse en Puebla durante lluvias intensas.pic.twitter.com/TieIswZDF3
De igual forma, múltiples municipios poblanos enfrentaron severas granizadas. Tepeaca, Acatzingo, El Seco, Zacatepec, Quecholac y la capital del estado reportaron caída de granizo de gran tamaño, en algunos casos de varios centímetros de diámetro. Las calles quedaron cubiertas de hielo, provocando inundaciones rápidas, daños a vehículos, viviendas y afectaciones importantes en cultivos de hortalizas y papa.
¡Impresionante! ????️????????
— Imagen Poblana (@ImagenPoblana) May 27, 2026
El estacionamiento y la explanada del Gimnasio Miguel Hidalgo, la cancha de fútbol del Polideportivo “Mario Vázquez Raña”, así como el Velódromo Salomón Jauli Dávila, fueron afectados por la intensa lluvia y granizada de hace unas horas, donde se… pic.twitter.com/1vMzonc9eg
El panorama se agravó con una intensa ola de calor, diversas regiones del estado registraron temperaturas superiores a los 35 y hasta 40 grados centígrados, convirtiendo mayo, en uno de los meses más calurosos de los últimos años.
Las altas temperaturas contrastaron con la formación repentina de tormentas severas, fuertes rachas de viento y actividad eléctrica.
Las condiciones extremas también favorecieron la propagación de incendios forestales, hasta mediados de mayo, Puebla acumulaba alrededor de 185 incendios y aunque la mayoría de los siniestros tiene origen humano, la sequedad del ambiente y el calor aceleraron su expansión.
???????? El incendio en la comunidad de San Andrés Yahuitlalpan registra un 80 % de control, gracias a la intervención coordinada de brigadas y autoridades de los tres órdenes de gobierno, tanto por aire como por tierra. Las acciones continúan en la zona para sofocar en su totalidad… pic.twitter.com/QqZHc5n0ee
— Imagen Poblana (@ImagenPoblana) May 2, 2026
Estudios advierten que estos fenómenos forman parte de una tendencia asociada al cambio climático, el aumento de la temperatura global incrementa la intensidad y frecuencia de eventos extremos, altera los patrones de lluvia y genera mayor inestabilidad atmosférica, lo que favorece tormentas severas y tornados incluso en zonas donde antes eran raros.
En el caso de Puebla, el problema se agrava por factores locales como la deforestación, el crecimiento urbano desordenado y la pérdida de áreas verdes, condiciones que reducen la capacidad del territorio para enfrentar eventos meteorológicos extremos.
Lo ocurrido en estos días, deja una advertencia clara: Puebla enfrenta ya los efectos de una “nueva normalidad” climática, donde calor extremo, tormentas severas y desastres naturales podrían convertirse en parte recurrente del panorama estatal si no se toman medidas inmediatas de adaptación y mitigación.