La decisión de Estados Unidos de no extender el T-MEC por otros 16 años cambió el tablero comercial para México y dejó el acuerdo bajo revisiones anuales. A pesar de la incertidumbre, el sector empresarial se mostró satisfecho con la estrategia del Gobierno de Claudia Sheinbaum, sobre todo por el tono usado frente a la administración de Donald Trump.
La Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos informó el 1 de julio (fecha límite para ratificar la renovación del acuerdo) que Washington no renovaría el tratado en su forma actual. De todas formas, el acuerdo, vigente desde 2020, continuará operando con revisiones anuales entre los tres países.
Marcelo Ebrard, secretario de Economía, sostuvo que la decisión estadounidense no implica una salida del acuerdo. "El tratado sigue vigente hasta 2036. Nos vamos a un proceso de revisión anual", afirmó tras la reunión trilateral. También descartó una ruptura inmediata del T-MEC al señalar: "Si Estados Unidos quisiera salir, ya lo habría hecho".
Empresarios ven margen para México
José Medina Mora, presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), fue consultado sobre el papel del Gobierno mexicano en la negociación. El dirigente empresarial destacó el canal abierto con la administración federal: "Hemos tenido comunicación cercana con el Gobierno".
El presidente del CCE atribuyó parte del avance mexicano al manejo político de Sheinbaum frente a Trump. Medina Mora dijo que la postura de la mandataria de "ser firme pero al mismo tiempo cordial y relajada" permitió una relación que, desde su perspectiva, da ventaja a México en la negociación.
La lectura empresarial llega en un momento sensible para las compañías que operan en la región. El T-MEC sostiene cadenas de suministro compartidas entre México, Estados Unidos y Canadá, con sectores como el automotriz, acero, aluminio y manufactura entre los temas de mayor interés para las delegaciones comerciales.
Reglas de origen y arancel cero
El punto práctico para el sector privado está en conservar las condiciones preferenciales del acuerdo. Medina Mora sostuvo que la serenidad en la relación bilateral ha rendido frutos, especialmente porque México todavía cuenta con beneficios comerciales dentro del T-MEC.
Las reglas de origen serán uno de los ejes para las empresas mexicanas. Este requisito define cuándo un producto puede recibir trato preferencial por su contenido regional, un tema clave para exportadores que buscan mantener el arancel cero en el comercio con Estados Unidos y Canadá.
Desde el sector empresarial, la prioridad será defender que los productos que cumplan con esas reglas mantengan acceso preferencial con aranceles cero. "En el sector privado nos enfocaremos a que todo aquello que cumpla reglas de origen tenga cero arancel", aseguró Medina Mora.