José Chedraui apareció este mes como el tercer alcalde mejor evaluado de México, con un 61 % de aprobación, de acuerdo con encuesta$ a modo, además de colocarse como el presidente municipal mejor posicionado emanado de Morena. Una verdadera burla para los gobernados.
El dato, sin embargo, abre una pregunta inevitable: ¿los números en una encuesta coinciden con lo que viven diariamente los poblanos?
Basta revisar lo ocurrido entre junio y julio para encontrar un panorama que dista de la imagen de una administración ampliamente aprobada.
La temporada de lluvias exhibió nuevamente las debilidades de la capital: el 28 de junio, una precipitación de 66 milímetros en apenas cuatro horas provocó inundaciones en decenas de vialidades, afectó viviendas, comercios y estacionamientos, paralizó la movilidad y dejó pérdidas económicas para cientos de familias, incluso se reportó una persona fallecida en hechos relacionados con las intensas lluvias.
Aunque supuestamente el Ayuntamiento "activó" protocolos de emergencia, las imágenes de calles convertidas en ríos dominaron la conversación pública, las lluvias fueron extraordinarias, pero también dejaron al descubierto que los puntos críticos siguen siendo prácticamente los mismos año con año.
Mientras la administración presume programas de rehabilitación vial, las denuncias ciudadanas por baches continúan siendo una constante en colonias, avenidas principales y juntas auxiliares.
Las redes sociales del propio Ayuntamiento reciben diariamente reportes de ciudadanos que exigen reparaciones, evidenciando que el problema ha sido abandonado por el alcalde “mejor posicionado”.
Otro de los temas que pesa sobre la administración municipal es la seguridad, durante este periodo continuaron los hechos violentos, robos y episodios que mantuvieron la preocupación ciudadana sobre la capacidad del municipio para prevenir delitos.
Tan solo en la zona del mercado Morelos, en distintos hechos durante junio y julio, varias personas perdieron la vida como consecuencia de ataques armados y hechos vinculados con la delincuencia, lo cual deja muy mal parado al alcalde “mejor evaluado”.
De igual manera, en las últimas semanas también quedó en evidencia que la relación entre el Ayuntamiento y el Gobierno estatal no ha estado exenta de tensiones.
El gobernador Alejandro Armenta ha hecho penosos llamados públicos a Chedraui, para mejorar y acelerar acciones en distintos rubros, particularmente en movilidad, atención de contingencias, capacidad de respuesta y servicios públicos.
¿Qué miden realmente las encuestas?
Especialistas coinciden en que los rankings de aprobación no califican resultados técnicos, sino percepción ciudadana, es decir, un alcalde puede aparecer bien evaluado por factore$ que nada tienen que ver con el bienestar y aprobación de la población.
Las inundaciones, la infraestructura deteriorada, las quejas por servicios públicos y la inseguridad forman parte de la experiencia cotidiana de miles de poblanos, quienes difícilmente evalúan a su gobierno con una nota aprobatoria.
Por tanto, la mejor encuesta no es la que paga un alcalde, sino la que hacen todos los días los ciudadanos cuando salen de casa, recorren calles sin baches, transitan sin miedo y dejan de ver su ciudad bajo el agua cada temporada de lluvias.