El peligro invisible que acecha en el agua: así ataca la “ameba comecerebros”

El peligro invisible que acecha en el agua: así ataca la “ameba comecerebros”

Foto: IA Imagen Poblana / Magnific

La muerte de un instructor de wakeboard de 33 años, hace unos días en Mérida, tras contraer una infección por Naegleria fowleri, conocida como la “ameba comecerebros”, ha generado preocupación por la presencia de este microorganismo en cuerpos de agua dulce y templada.

 

Aunque la infección es extremadamente rara, Naegleria fowleri puede encontrarse de manera natural en determinados ambientes acuáticos cálidos y provocar una enfermedad que, una vez adquirida, tiene una evolución rápida y una elevada mortalidad.

 

 

¿Qué es la “ameba comecerebros”?

 

Naegleria fowleri es una ameba de vida libre, es decir, un microorganismo unicelular que vive normalmente en el ambiente y no necesita de un huésped humano para sobrevivir, se encuentra principalmente en suelo y cuerpos de agua dulce cálida.

 

El problema aparece cuando el agua contaminada entra por la nariz. Al nadar, bucear, saltar al agua o practicar deportes acuáticos existe la posibilidad de que el microorganismo ingrese por las fosas nasales y llegue al cerebro a través del nervio olfatorio.

 

No se trata de una infección que se transmita entre personas, tampoco se adquiere por beber agua contaminada, ya que el mecanismo de infección está relacionado principalmente con la entrada del agua por la nariz; una infección extremadamente rara pero de consecuencias graves

 

Cuando la Naegleria fowleri alcanza el sistema nervioso central puede provocar meningoencefalitis amebiana primaria (MAP), una infección que destruye tejido cerebral y ocasiona una inflamación severa.

 

Los primeros síntomas suelen aparecer entre uno y nueve días después de la exposición e incluyen dolor de cabeza intenso, fiebre, náuseas y vómitos; posteriormente pueden presentarse rigidez de cuello, confusión, alteraciones del equilibrio, alucinaciones, convulsiones y pérdida del estado de conciencia.

 

La enfermedad avanza con enorme rapidez y requiere diagnóstico y tratamiento inmediatos, incluso con terapias intensivas que combinan varios medicamentos y medidas para controlar la inflamación cerebral, la supervivencia es excepcional.

 

¿En qué lugares puede existir?

 

La presencia de la ameba está relacionada principalmente con agua dulce que alcanza temperaturas elevadas, especialmente durante temporadas de calor, por ello, los lugares que pueden representar un riesgo potencial incluyen:

 

- Lagos y lagunas de agua dulce.

- Presas y estanques.

- Ríos con zonas de agua cálida y poca circulación.

- Canales de riego.

- Aguas termales y fuentes geotérmicas.

- Cuerpos de agua artificiales destinados a actividades recreativas cuando presentan condiciones inadecuadas de mantenimiento.

- Piscinas u otras instalaciones recreativas cuando la desinfección y el mantenimiento son deficientes.

 

El riesgo no significa que cualquier lago, presa o balneario contenga Naegleria fowleri. La mayoría de las personas que nadan en estos sitios no contraen la infección; el microorganismo es poco frecuente y la enfermedad es excepcional.

 

Las condiciones que favorecen su presencia incluyen temperaturas elevadas, agua dulce y ambientes donde la circulación o desinfección del agua son insuficientes.

 

¿Las albercas son peligrosas?

 

Las piscinas y albercas que cuentan con una adecuada desinfección y mantenimiento no representan un riesgo significativo. El control de la calidad del agua es precisamente una de las principales medidas para evitar la proliferación de microorganismos.

 

Tampoco existe evidencia de que la ameba pueda vivir normalmente en agua de mar, por lo que el escenario de mayor preocupación son los cuerpos de agua dulce y cálida.

 

¿Cómo reducir el riesgo?

 

El Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) recomienda evitar que el agua potencialmente contaminada entre por la nariz, para ello se puede utilizar una pinza nasal o mantener cerradas las fosas nasales al saltar o sumergirse.

 

También se recomienda evitar remover el sedimento del fondo en aguas cálidas y poco profundas, así como preferir lugares acuáticos que cuenten con tratamiento y supervisión adecuados.

 

Un punto importante es la irrigación nasal, para utilizar dispositivos como los conocidos neti pots nunca debe emplearse directamente agua de la llave, debe utilizarse agua destilada, estéril o previamente hervida y enfriada. El riesgo es bajo, pero no debe ignorarse.

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