Chedraui, el último de la fila: encuesta lo exhibe como el alcalde más mediocre

Chedraui, el último de la fila: encuesta lo exhibe como el alcalde más mediocre

Foto: Imagen Poblana / IA

Una medición independiente de "México Elige", correspondiente a agosto de 2026, coloca a José Chedraui, presidente municipal de Puebla por Morena, en el último lugar del ranking de aprobación de los 31 alcaldes de capitales estatales.

 

Con apenas 25.1 % de aprobación ciudadana, el edil poblano cierra la lista, muy por debajo no solo de los líderes, sino también de casi todos sus pares, incluidos varios de su propio partido.

 

El dato no es un desliz estadístico aislado, publicaciones posteriores de la misma plataforma, ya en septiembre, lo sitúan todavía más abajo, en torno al 21.5 %; mientras alcaldes panistas, priistas y hasta algunos de Movimiento Ciudadano o interinos de Morena superan con holgura el 50 % y varios rebasan el 60 %, Chedraui se mantiene como sotanero de la percepción ciudadana. 

 

La encuesta, presentada como un ejercicio que no está “comprado ni a modo”, lo exhibe sin filtros, el alcalde de una de las capitales más importantes del país aparece como el más rechazado, el más inepto en la valoración pública y, en términos políticos, un auténtico perdedor de la gestión cotidiana.

 

 

El contraste es brutal; mientras el edil anuncia “inversiones históricas” en calles, operativos de seguridad y programas de bienestar, y su mediocre encargado de comunicación difunde que “Puebla está más firme que nunca”, la sociedad capitalina, de acuerdo a esta medición, le otorga la nota más baja de todas las capitales. 

 

No es un rechazo marginal, es el último lugar absoluto; en un ranking ordenado de mayor a menor aprobación, Chedraui ocupa el puesto 31 de 31, ni siquiera los interinos de otras ciudades caen tan bajo.

 

En este contexto, cobra sentido la decisión de que el segundo informe del presidente de la "capital imparable" se lleve a cabo el 15 de octubre en el patio del Palacio Municipal a puerta cerrada.

 

Ello evidencia que será un ejercicio más controlado, con la lista de aplaudidores todavía en elaboración, y la gente, la que la encuesta lo reprueba de manera contundente, parece quedar en un segundo plano.

 

No es difícil imaginar por qué el presentar resultados ante un público amplio y crítico cuando se ocupa el último lugar nacional en aprobación es un riesgo para un político fracasado.

 

Mejor un escenario más restringido, con corifeos, funcionarios beneficiados y, si llega, el respaldo estatal; la “rendición de cuentas” se convierte así en un acto de control de daños más que en un ejercicio de transparencia real.

 

Chedraui ha invertido recursos públicos en estudios de opinión y ha mantenido una narrativa de “poner orden” después de heredar, según su versión, una ciudad en crisis; sin embargo, la medición de México Elige, precisamente una de esas encuestas que el propio usuario describe como no compradas ni a modo, lo deja en evidencia. 

 

Mientras otros alcaldes de capitales, de distintos partidos, logran sostener o mejorar su imagen, el de Puebla se hunde, el dato es especialmente doloroso para Morena en Puebla. 

 

El partido gobierna la capital y el estado; el gobernador Armenta aparece en rankings estatales en posiciones más respetables; Chedraui, en cambio, arrastra el lastre de ser el alcalde capitalino peor evaluado del país, ni siquiera la cercanía con la presidenta Claudia Sheinbaum o el discurso de “coordinación histórica” entre órdenes de gobierno logran traducir esa cercanía en respaldo ciudadano medible.

 

Ser el último no es solo una cifra, es la radiografía de una gestión mediocre, que no convence a la mayoría de los poblanos. 

 

Es la confirmación de que el marketing, las ruedas de prensa y los videos oficiales no sustituyen la percepción de resultados, y es, sobre todo, la explicación más plausible de por qué el segundo informe se prepara al interior de una madriguera: cuando los números gritan “fracaso”, conviene meter la cabeza en un hoyo y llamar a los cuates para que aplaudan.

 

La encuesta de México Elige no es un veredicto judicial ni un juicio definitivo sobre cada peso gastado, pero sí es un espejo, y en ese espejo, José Chedraui aparece nítidamente como el alcalde de capital más mediocre, más inepto y más rechazado del país en agosto de 2026.

 

 

Un auténtico perdedor que, sin embargo, sigue al frente de una de las ciudades más importantes de México, y que ahora prefiere rendir cuentas con las puertas cerradas.

 

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